Especialistas advierten sobre los riesgos para la salud asociados a la exposición prolongada a las ondas electromagnéticas emitidas por teléfonos móviles y redes WiFi.
El avance tecnológico transformó la vida cotidiana de los seres humanos, facilitando la comunicación y ofreciendo diversas soluciones. Sin embargo, esta evolución también trajo consigo una creciente exposición a dispositivos móviles, que se convirtieron en una amenaza para la salud. La dependencia de estos aparatos plantea interrogantes sobre sus efectos a largo plazo en el bienestar de los usuarios.