Banxico espera que para 2024 México ya tenga su propia moneda digital, según el subgobernador Jonathan Heath

Con información de Xataka.

Banco de México (Banxico) parece estar dispuesto a abrir sus puertas para la adopción de monedas digitales de bancos centrales (CBDC). De acuerdo a El CEO, el subgobernador Jonathan Heath estima que para el cierre de 2024 el organismo pueda comenzar operaciones en México con la moneda.

El anuncio vienen luego de que tras casi dos años de pandemia por COVID-19 se generaran nuevas formas de realizar pagos digitales como CoDi, lo que da pie a la generación de CBDC, por lo que bancos centrales de diversos países ya buscan formas de diversificar los modos de pagos.

La llegada de una moneda digital no desplazaría de forma automática a los billetes y monedas físicos, puesto que en el país todavía existe un gran porcentaje de personas en informalidad y con baja inclusión financiera.

El anuncio coincide con lo declarado por la recién nombrada gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, quien expresó ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Senado que se encontraban en el análisis de implementación de una moneda digital.

Pero, ¿qué son y cómo funcionan las CBDC?

A diferencia de las criptomonedas, estas divisas ofrecen menor volatilidad, mayor seguridad y sobre todo están respaldadas por instituciones que velan por la estabilidad financiera.

Aunque pueden usar la misma tecnología blockchain para una mayor transparencia y seguimiento de los movimientos, también se pueden llegar a emitir más sin un límite.

En el estricto sentido son monedas digitales que fueron emitidas por un banco central y es la versión electrónica de las monedas y billetes (dinero fiat) que se manejan de forma física.

Con ellas lo que se busca es que las transacciones se puedan realizar mucho más rápido, con pagos y transferencias instantáneas, así como evitar los problemas que el dinero en efectivo tiene, como su producción, transporte, mantenimiento y recolección.

Por ejemplo, las monedas y billetes sufren deterioro en sus materiales, lo que hace que se vayan degradando, situación que se evitaría con las CBDC.

Además permite reducir las actividades ilícitas, pues existe un registro de todas las transacciones con el que puede rastrearse su origen y destino. También al existir un emisor de la moneda, este puede revertir el estado de un movimiento y quitar fondos de alguna cuenta o hasta ser confiscada.

Sin embargo al ser transferencias que pueden ser observadas por un organismo o banco central, al igual que con las tarjetas, no hay una privacidad en el uso del dinero.

Actualmente nueve economías ya cuentan con algún tipo de CBDC circulando en su país según Atlantic Council, hay 14 más con programas pilotos, 16 en fases de desarrollo y 40 más en estudio para implementarlas.

Share This

Share This

Share this post with your friends!

A %d blogueros les gusta esto: