China tiene una presa tan grande que ha cambiado para siempre la rotación de la Tierra
El país asiático construyó la mayor central hidroeléctrica del planeta, hasta tal punto de afectar en la rotación de la Tierra
Lo que no podíamos esperarnos es que su creación tan ciclópea fuera capaz incluso de variar la rotación de la Tierra. Hasta ahora, era más una leyenda que otra cosa, pero ahora es un fenómeno que parece completamente confirmado.
Un salto sorprendente
De acuerdo con el medio de divulgación IFLScience, la Presa de las Tres Gargantas de China, la central hidroeléctrica más grande del mundo y uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos que se han hecho nunca, ha sido capaz de afectar a la rotación de la Tierra. La central se encuentra en Hubei, una de las zonas rurales más importantes del país y tristemente célebre porque en su capítal comenzó la epidemia de coronavirus hace ya casi cinco años.
La obra canaliza tres gargantas cercanas para generar electricidad exprimiendo al máximo al río Yangtsé, uno de los más impresionantes que tiene el país.
Según parece, la redistribución de la masa en la Tierra puede tener un papel clave a la hora de influir en la inercia de la misma, afectando a la rotación. Al final, es un fenómeno muy similar a lo que hacen los deportistas para impulsarse, ya sea en un sprint con los brazos o los pilotos a la hora de repartir el peso de sus vehículos. La inercia es clave y en este caso la construcción pudo detener la rotación de la Tierra levemente, de forma incluso imperceptible para todos. Y es que un desplazamiento masivo de agua como el que produce la presa tiene un efecto sobre la Tierra mucho más importante de lo que parece.
Concretamente, la construcción alteró el movimiento de la Tierra en unos 0,06 microsegundos, de nuevo una cifra mínima que desplazó el polo terrestre unos 2 centímetros. Aun así, al ser una estructura creada por el hombre, genera dudas el hecho de lo que ha sido capaz de conseguir. A nivel personal jamás lo notaremos, pero puede hacer que algunas máquinas arrojen datos poco precisos, como es el caso de los relojes atómicos capaces de medir el tiempo. Por lo que tarde o temprano será necesario ajustar el tiempo quitándonos dos minutos de nuestra vida.
Con información de lavanguardia.com








