¿Por qué nos enamoramos tan rápido? El psicólogo Adrián Chico lo aclara: el apego surge de una idea que construimos mentalmente, más que de un conocimiento profundo de la persona.
djadminint
- noviembre 28, 2025
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Muchos lo llaman destino, mientras otros una simple casualidad; pero lo cierto es que este sentimiento tiene una explicación psicológica
Cuántas veces nos ha pasado, al inicio del verano o del año escolar, que hemos sentido ese flechazo con alguien a quien acabamos de conocer. En muy poco tiempo parece que tu camino estaba hecho para cruzarse con el suyo y comenzar una historia preciosa que tal vez nunca tenga un fin. Muchos lo llaman destino, mientras otros una simple casualidad; pero lo cierto es que este sentimiento tiene una explicación psicológica.
La tendencia de idealizar a aquellas personas que acabamos de conocer y experimentar una fuerte atracción emocional en poco tiempo, puede ser raro para muchos, pero Adrián Chino, psicólogo, sexólogo y terapeuta de parejas, ha explicado las razones por las que muchos desarrollan estas sensaciones. “¿Por qué te montas una película entera sin conocerle realmente de verdad?”, se pregunta el joven en su último video publicado en su cuenta de TikTok (@itsadrianchico).
Al parecer, “No te estás enganchando de la persona. Te estás enganchando de la idea que tú has creado en tu cabeza de esa persona que no es real”, señala el especialista. Esto se crea en muchas personas que sienten la necesidad urgente de vivir una “historia de amor maravillosa”. Por lo que cada vínculo nuevo se convierte en la anécdota del año.
“Tienes tantas ganas de enamorarte…»
Chico observa que ese deseo conduce a proyectar expectativas sobre alguien que apenas se conoce y a construir una narrativa propia a partir de pocos indicios. “Tienes tantas ganas de enamorarte… que coges a alguien que apenas conoces y lo conviertes en el protagonista de un romance perfecto”, asegura. Este fenómeno se basaría en una fuerte tendencia a llenar vacíos, “teniendo cuatro datos reales sobre cómo realmente es esa persona”, puntualiza.
Pero esto, solo ocurre realmente en una dirección. Y es que, “muchas veces te vinculas tú solo porque para él no eres nadie todavía”, explica. Tal y como evidencia Chico, “es como si cada persona fuera una hoja en blanco llena de parcelitas y después de dos semanas quedando, evidentemente, has coloreado dos o tres parcelitas. No conoces absolutamente nada de esa persona”, evidencia.
En cambio, estas personas cogen el rotulador y colorean “el resto de parcelas con tu imaginación, con la idea que tú tenías de un romance perfecto y proyectas todo eso sobre la persona inventándote la mitad de su personalidad”, advierte Adrián Chico. Esto solo hace que la decepción aparezca cuando la realidad no se ajuste con las expectativas: “Decepcionándote cuando no sale o no actúa como tú esperarías que actuase”, afirma.
También hay que matizar que esa decepción no se suele producir por que la otra persona actúa mal, sino “porque no coincide con esa versión que tú habías pintado”. Por esto mismo, es imprescindible saber que “no te obsesionas por amor, te obsesionas por proyección”. En este sentido, el experto ha diseñado un desafío para aquellos que puedan identificarse con estas situaciones: “El reto no es dejar de ilusionarte, sino aprender a conocer a la persona antes de imaginar”, concluye.
Vía Infobae







