Según el experto en longevidad Dan Buettner, contar con un mínimo de tres amigos cercanos, con los que se comparta risa y apoyo mutuo, podría aumentar la esperanza de vida en unos ocho años.

El autor de El secreto de las Zonas Azules, esos lugares donde viven más personas centenarias, insiste en subrayar la importancia de la interacción social para tener una vida más larga: «Nuestra especie evolucionó cooperando entre sí».
Los mayores expertos en felicidad del mundo como el psiquiatra Robert Waldinger (director del mayor estudio de felicidad realizado hasta la fecha) o el profesor de Harvard Arthur Brooks señalan las relaciones sociales como el de mayor alcance sobre nuestro bienestar. De la misma manera, Dan Buettner, autor de El secreto de las Zonas Azules, libro en el que documenta el estilo de vida de las zonas del planeta donde mayor cantidad de personas centenarias viven, explica que la interacción social también es clave en la longevidad. Ahora bien, nunca concebido como un asunto «obligatorio». De hecho, si la interacción social es clave en el bienestar humano es, precisamente, porque se trata de un elemento instintivo, natural, impulsivo, sencillo. En definitiva, no programado.






