Una ballena jorobada, varada varias veces en el último mes, agoniza sin esperanza de rescate.
Débil y desorientada, permanece en una bahía mientras intentan aliviar su sufrimiento. Según expertos, una red de pesca en su mandíbula le impide alimentarse. Un millonario ha ofrecido un cheque en blanco para salvarla.
Alemania asiste impotente a su final, entre críticas y el debate sobre cómo dejarla morir.
Con información de La Vanguardia





