Hito español: La Stark Varg bate el récord mundial de altitud para motos eléctricas en un volcán de los Andes.

Superar un récord es superar a un rival, una práctica que cada vez comienza a ser más habitual en circuitos como el Nordschleffe o en escenarios tan agrestes como el volcán activo más alto del planeta en la cordillera de los Andes, en Chile.
Son muchas las marcas automovilísticas y de motos que sucumben a la tentación de enfrentarse a un reto y superar un récord, y es que lograrlo significa conseguir un buen espaldarazo mediático.
Sin ir más lejos, BMW Motorrad quiso dar a conocer el potencial de su nueva maxitrail, la R 1300 GS, y lo hizo enfrentándose a este mismo volcán… No todos lo consiguen. Hoy hablamos de una marca que sí que lo ha logrado, aunque todavía no es oficial.

La firma sueco barcelonesa Stark Future y el piloto suizo Jiri Zak han completado un intento no oficial -todavía- de récord mundial de altitud en moto eléctrica sobre el volcán activo más alto del planeta.
El Ojos del Salado de 6.893 m, fue el escenario donde la nueva moto de enduro eléctrica Stark Varg EX de serie, se enfrentó a sus demonios, logrando escalar hasta los 6.721 metros sobre el nivel del mar, según los registros preliminares certificados por GPS. La marca subraya que el hito está pendiente de verificación por Guinness World Records.
Por qué es importante este récord
El Ojos del Salado —auténtico laboratorio de la industria para medir rendimiento en altura— combina aire enrarecido, temperaturas bajo cero, meteorología volátil y terreno volcánico inestable, un entorno donde los motores térmicos pierden potencia de forma notable y cualquier fallo se paga caro.
En ese contexto, la Varg EX puso en valor las ventajas intrínsecas de la tracción eléctrica: par instantáneo, ausencia de caja de cambios, menor complejidad mecánica y un motor que puede funcionar hasta en el vacío del espacio…
Ello significa una clara ventaja frente a las motos con motor de explosión, ya que la altura no afecta al motor eléctrico, lo que se traduce en tracción consistente y control cuando la densidad del aire cae y el terreno se vuelve traicionero.

Para esta tentativa se utilizó una unidad completamente de serie, recién sacada de la caja -aunque protegieron la batería con láminas de Mylar-, apoyada por un equipo de logística de montaña y producción, que pasó días aclimatando y monitorizando la ventana meteorológica antes del ataque final.
Para Jiri Zak, que ya firmó un récord de altitud en 2020, el proyecto nació como un desafío de llevar una moto eléctrica allí “donde la combustión pierde el aliento”: “Ojos no perdona; un error puede costarte la vida. Por eso estoy aquí con un equipo en el que confío y una moto que sigue entregando potencia en aire fino”.
Anton Wass, fundador y CEO de Stark: “Se trata de demostrar que lo eléctrico no es un compromiso y que la Varg EX puede operar en el borde de la atmósfera. ¿Siguiente parada? La Luna”.
Vía Solo Moto







