La tierra contará con una segunda luna a partir de hoy

Parece ciencia ficción, pero no lo es: desde el 29 de septiembre de 2024, un asteroide estará orbitando alrededor de la Tierra. Los científicos hablan de él como una segunda luna.
Cuando a uno le enseñan en el colegio sobre la luna, la gravedad, los planetas y todo lo demás, de alguna manera, tiende a pensar que -como tantas otras cosas en el currículo- se habla de un fenómeno estático, inamovible. Uno que solo existe de manera dinámica y llamativa en las películas, esas en las que un meteorito amenaza con chocar con la Tierra, y cosas así.
Quizá por eso, como adultos, nos emocionan tanto las noticias astronómicas: es como darle por fin una dimensión real a todo aquello que aprendimos. Es descubrir que ese universo que nos parece inabarcable, misterioso, poético, infinito, es en realidad cierto y cotidiano.
Es justo así como nos sentimos cuando supimos que la Tierra tiene una nueva luna. No, no es ciencia ficción: es un fenómeno celestial real que comenzará hoy, 29 de septiembre. Durante la jornada, nuestro planeta adoptará temporalmente un nuevo compañero orbital, convirtiendo nuestro sistema Tierra-Luna en un trío cósmico por un breve pero apasionante período.

Pese a que su tamaño es modesto, la incorporación de una ‘segunda luna’ en nuestro planeta marca un evento astronómico fascinante que raramente podemos presenciar en tiempo real. De hecho, la última «luna de alquiler» registrada, el asteroide 2020 CD3, nos acompañó ya hace cuatro años, en 2020. Eso sí, se considera que, cuando lo descubrimos, ya llevaba unos tres años con nosotros.
Lamentablemente, el asteroide 2024 PT5 no podrá ser observado a simple vista, pues su pequeño diámetro hace que no refleje la cantidad necesaria de luz del sol para que podamos verlo. Sin embargo, sí que se aprecia con la ayuda de elementos especializados, de modo que servirá a los científicos para entender mejor la interacción de los cuerpos celestes de reducido tamaño con la gravedad terrestre. Y a nosotros para saber que el cielo es todavía mucho más fascinante de lo que nos enseñaron en el colegio.
Con información Traveler.es






