¿Las monedas de tu colección valen fortunas? 

En esta ocasión, mejor que en cualquier otra, se aplica ese lema de que no todo lo que brilla es oro. Antes de pedir o pagar millones por monedas de colección, hay que tomar en cuenta una serie de elementos.

Desde hace cuatro o cinco años hemos visto en diversos medios de comunicación mexicanos noticias sobre el valor estratosférico en plataformas de comercio electrónico de las monedas de 20 pesos, de nuevos pesos, la de 50 pesos del Templo Mayor, o la de mil pesos de Sor Juana Inés de la Cruz, entre otras muchas piezas. Este fenómeno aumentó en 2020 durante la pandemia y se recrudeció con la puesta en circulación de las monedas dodecagonales de 20 pesos correspondientes a la Familia C1 el año pasado.

En una entrevista reciente con Infobae explicaba el origen de estas notas falsas y se resume en que distintas personas ofertaron “algo” que no está permitido dentro de las políticas de algunas plataformas de comercio electrónico (maquinaria o cierto tipo fármacos) y se pusieron de acuerdo con el comprador colocando una moneda como referencia de venta. Esto dio pie a una serie de especulaciones muy llamativas para los medios de comunicación, pero que a la vez provocan confusión y muchas frustraciones en propietarios de esas monedas y que desean obtener ganancias que van desde los 10 mil hasta los 600 mil pesos por pieza.

No quiero decir con esto que los medios de comunicación sean los que mienten al público. El reportero o redactor descubre que en una plataforma electrónica hay, por ejemplo, una moneda de 20 pesos dodecagonal de Zapata que se oferta en 170 mil pesos, lo cual en sí es una noticia muy llamativa, pero eso no implicará que en el mercado numismático se manejen esos precios, ni que existan coleccionistas que estén dispuestos a pagar cantidades exorbitantes.

Otra confusión que vemos en noticias y en grupos de redes sociales es el posible error de acuñación en los años, sobre todo en monedas de 50 centavos, pero esos “errores” se deben a que las monedas están expuestas al desgaste continuo. Estas piezas tampoco tienen valor superior al nominal, es decir, no valen más de 50 centavos. Y la última gran equivocación en la que caen los cazadores de tesoros son los errores de acuñación de monedas y las variedades. He visto en centros numismáticos de la Ciudad de México monedas de 20 pesos con errores, las cuales llegan a venderse hasta en 3,000 pesos solamente. Y sobre las variantes, la moneda de 5 pesos de Primo de Verdad sin los dos puntos de referencia por ejemplo, puede llegar a cotizarse hasta en 200 o 300 pesos y no los más de 40 mil pesos que muchas veces piden los vendedores.

Mi recomendación para evitar sorpresas y posibles fraudes es que visiten fuentes oficiales como las páginas del Banco de México (www.banxico.org), la Casa de Moneda (www.cmm.gob.mx) o la Sociedad Numismática de México (www.sonumex.org.mx). Aclaro que ninguno de estos organismos realiza valuaciones o les comprarán sus monedas, pero sí manejan precios reales o nominales de referencia.
Vía Infobae

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