Un dron casero acaba de superar los 700 km/h.
Un dron casero acaba de superar los 700 km/h. Y con ello ha puesto contra las cuerdas el récord oficial Cuando pensamos en un dron, lo normal es imaginar un aparato que despega en vertical, se queda suspendido en el aire y nos permite grabar planos imposibles con bastante facilidad. El Blackbird no va de eso. Su objetivo es mucho más extremo: volar lo más rápido posible. En esta carrera, la estabilidad en vuelo importa menos que la eficiencia a gran velocidad, y por eso un cambio en las hélices le ha dado un sorprendente impulso.
Con ese listón sobre la mesa, el intento del Blackbird tiene una lectura muy concreta: no sustituye al récord oficial, pero lo pone bajo presión. El dron de Ben Biggs y Aidan llegó a 453 mph, aproximadamente 730 km/h, durante una pasada de prueba. Ese dato es el más llamativo, aunque también el que más contexto necesita. Por ahora, lo que tenemos es una demostración no oficial con una cifra enorme y la pregunta si puede repetirse bajo condiciones verificadas.
Con información de Xataka






