El tornillo, bautizado con el nombre «Sound Screw», tiene un diseño muy peculiar, con un muelle en el centro que actúa a modo de amortiguador de las ondas sonoras. Cuando se fija en la madera, el tornillo permite que las superficies estén conectadas de forma mecánica, pero sin permitir que el sonido se propague a través de ellas.
Este sistema ha sido probado en laboratorio y ha mostrado una reducción de nueve decibelios en comparación con una pared tradicional, lo que significa una disminución significativa del ruido percibido. Además, los desarrolladores afirman que es fácil de instalar y no requiere herramientas especiales.
Precisamente, una de las principales ventajas de este tornillo es que no requiere realizar grandes obras ni sustituir materiales existentes. Basta con cambiar los tornillos convencionales por los «Sound Screw» para mejorar la insonorización.
«Con nuestro tornillo, se pueden montar placas de yeso directamente en las paredes liberando espacio en el suelo y un metro cuadrado de espacio en el suelo puede valer miles de euros», explica Håkan Wernersson, el autor principal de la investigación y profesor del Departamento de Ciencia de los Materiales y Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Malmö, en Suecia, según recoge El Confidencial.
Aunque todavía no está, la empresa creada por los investigadores, Akoustos, está trabajando para su comercialización.
Ideas para insonorizar la casa sin gastar mucho dinero
Si tienes problemas con el ruido de los vecinos, hay soluciones sencillas y efectivas para insonorizar tu hogar sin gastar mucho dinero en obras o reformas.
Una opción eficaz es revestir las paredes con madera maciza. Este material puede reducir el ruido hasta en 20 decibelios, amortiguando sonidos cotidianos como el de una lavadora. Además, la instalación de paneles de madera es rápida y no requiere grandes obras.
Otra alternativa es forrar las paredes con láminas de corcho. El corcho es un excelente aislante acústico, reduciendo el sonido exterior y las vibraciones hasta en 35 decibelios. Este material se adapta muy bien a diferentes estilos de decoración, por lo que además de funcional, es agradable a nivel estético.
Pintar las paredes con pinturas de microesferas también es una solución interesante. Estas pinturas contienen burbujas cerámicas que actúan como amortiguadores del sonido, y al aplicar varias capas, se crea una cámara que bloquea la propagación del ruido.
Si el ruido viene del suelo, superponer dos alfombras gruesas puede ser una buena opción. Esta estrategia ayuda a amortiguar tanto el ruido de impacto como las conversaciones o el sonido de la televisión. El uso de alfombras de diferentes texturas puede mejorar no sólo el aislamiento, sino también la estética del espacio.
Las estanterías de suelo a techo también son muy útiles para insonorizar una habitación. Al crear una cámara de aire entre la pared y los libros, se amortiguan los ruidos, especialmente si se colocan en la pared que comparte con la fuente del ruido. Es una solución económica y decorativa.
Finalmente, si el ruido proviene de las puertas, instalar burletes acústicos puede ser de gran ayuda. Estos sellan las puertas, evitando que el sonido se propague por la casa. Colocar burletes en puertas exteriores e interiores mejora notablemente el aislamiento del hogar.
Con estas sencillas reformas, es posible reducir significativamente el ruido y lograr un ambiente más tranquilo sin realizar grandes cambios estructurales.
Vía Ok Diario