El Ministro de Transportes de España, Óscar Puente, reveló que una orden «errónea» e «inexplicable» enviada desde el centro de control causó la colisión frontal de dos trenes de alta velocidad en Toledo, trágico siniestro que ha dejado al menos 68 fallecidos y decenas de heridos.
El accidente ocurrió tras una falla informática que mantuvo detenidas a varias formaciones; sin embargo, minutos después, uno de los trenes reanudó la marcha sin autorización clara y embistió por detrás a otra unidad que permanecía inmóvil.
El presidente Pedro Sánchez declaró luto nacional mientras crece la indignación pública en el país europeo, al tratarse del segundo accidente ferroviario de alta velocidad registrado en lo que va del año.






