La cantante mexicana compartió públicamente su apoyo al comunicado firmado por exintegrantes como Benny Ibarra, Erik Rubín, Sasha Sokol y Mariana Garza, deslindándose de la bioserie no autorizada sobre el grupo pop.
Márquez, quien formó parte clave de la alineación entre 1988 y 1991, señaló que la producción retrata una historia ficcionada alrededor de personas reales sin haber consultado ni obtenido la autorización para el uso de su imagen e identidad.
Los exmiembros enfatizaron su derecho a contar sus vivencias en sus propias palabras y con respeto a su trayectoria, abriendo la posibilidad de presentar en el futuro una versión oficial y fiel a la realidad.






