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Prueba de las Lambretta X300 y G350: el scooter para los que quieren algo más que un scooter

  • julio 8, 2024
  • 5 min read
Prueba de las Lambretta X300 y G350: el scooter para los que quieren algo más que un scooter

Hay vehículos que son mucho más que eso, mucho más que una opción de desplazamiento. Significan una manera diferente pensar, de entender las cosas, una forma de estilo de vida. Y dentro del mundo de los scooters -en su mayoría, vehículos básicamente prácticos- hay dos marcas que por su tradición y personalidad sobresalen de manera notable. Hablamos, claro está, de Vespa y de Lambretta.

La marca nacida en 1946 en Milán (el mismo año que Vespa) desapareció en 1969 para renacer ya en este nuevo milenio. Llegó a Europa a través del Grupo KSR y dejó de importarse a España a finales del año pasado, tras las dificultades financieras de KSR. Ahora y de la mano de Moteo Group regresa a nuestro país, con ganas de hacerse un hueco entre los amantes de los scooters con personalidad y estilo retro.

Este grupo cuenta ya con más de 30 distribuidores en España y con la intención de llegar a los 80 el año que viene. Su intención es tener una red fuerte y con una buena y rápida asistencia en cuanto a recambios.

Dos nuevas versiones

Si hasta la fecha conocíamos las Lambretta V-Special de 50 y 125 c.c., ahora y en esta nueva etapa llegan la serie X, con versiones 125 y 300, y la más exclusiva G350. Pero, como dijo el Destripador, vayamos por partes.

Si las V-Special montaban un motor monocilíndrico refrigerado por aire, en el caso de las X y G este está enfriado por líquido.

El motor de la X-300 tiene una cilindrada de 275 c.c. y una respetable potencia de 25,1 CV a 8.250 rpm, y monta un chasis tubular con paneles de acero, con un par de amortiguadores traseros y una horquilla con triangulaciones y un par de amortiguadores.

La estética quiere recordar a aquellas Lince 200 de hace 50 años, con un faro delantero hexagonal Led, plataforma plana, instrumentación mixta analógico-digital, sistema Keyless, llantas de 12″, etc. En este caso, el logo ‘300’ sustituye a aquel ‘200’ de la Lince. Los conmutadores son más bien sencillos.

Por otro lado, tenemos la sofisticada G350 de elegante línea clásica, que cuenta con un elaborado chasis monocasco de acero, suspensión delantera con dos amortiguadores, tapas laterales de acero extraíbles, instrumentación digital TFT a color y cargador USB.

En este caso, el motor es un mono LC de 330 c.c. que entrega 26,4 CV a 7.500 rpm.

‘Questione di stile’

Ambas Lambretta entran por los ojos, con su elaborado estilo retro, quizás de manera especial la G350, con sus elegantes y redondeados paneles laterales en chapa y su piloto trasero.

Los dos scooters cuentan con una altura de asiento de 790 mm, lo que los hace adecuados para cualquier estatura: siempre llegaremos al suelo con ambos pies. La posición de conducción es muy natural, aunque siendo exigentes los puños son un tanto gruesos.

Bajo el asiento hay espacio para un casco jet en ambos casos, y el cofre se extrae fácilmente sin herramientas, dando un total acceso al motor.

La instrumentación de la X300 es clara y visible; no tanto en el caso de la Lambretta G350, con menos contraste y colocada muy paralela al suelo, lo que hace que a pleno sol no sea muy visible.

Por contra, los retrovisores de la 350 ofrecen mucha mejor visibilidad que los de la 300, justitos en este aspecto.

Dinámicamente, ambos scooters son estables a pesar de sus pequeñas llantas de 12″, gracias a una buena distancia entre ejes (algo más larga en la 350) y a unas suspensiones que no pecan de blandas.

La G350 es menos ágil que la X300, debido a un peso que se siente claramente más elevado en la primera y a un radio de giro ligeramente inferior.

También ese mayor peso hace que la aceleración de la 300 sea mejor que en la 350, a pesar de que ésta tenga 1,3 CV más. La 350 también vibra algo más, pero nunca de manera molesta.

De frenos ambas tienen suficiente, algo superior en la 350, que cuenta con discos delantero y trasero de 240 mm (de 220 mm en la 300). Ambas Lambretta usan ABS.

La velocidad en ambos casos es más que suficiente para moverse por zonas interurbanas e incluso vías rápidas. Tanto la X300 como la X350 parecen capaces de mantener cruceros de 120, pero seremos nosotros los que no querremos ir a esas velocidades. Con una total ausencia de parabrisas (como en el caso de su directa rival), a partir de 100 km/h el aire es realmente molesto, sin nada que impida que llegue directamente al conductor. Si se va a circular habitualmente fuera de la ciudad, un parabrisas de la industria auxiliar es lo suyo.

El precio es competitivo, tanto en la categoría de scooters clásicos como dentro de los GT 300-400. En el caso de las X300, este es de 5.999 €, y en el de la G350, de 6.999 €, inferiores a los de su directa rival, como afirma la gente de Moteo Group con una sonrisa…

Con información de Solo Motos

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